14 de diciembre de 2004

El hombre sin ombligo (con o sin prepucio)

Me imagino que por evitar ver la comparecencia de Zapatero, andaba releyendo Religio Medici (digo releyendo no por pedantería sino porque, por culpa de Borges, me inicié pronto la prosa de Sir Thomas Browne) cuando me encontré esta frase: ... el hombre sin ombligo vive aún en mí. Frase a la que el autor añade una nota: Adan, quien imagino que carecía de ombligo (Religio Medici, II, 10). Recordé entonces que Martin Gardner había escrito un curioso ensayo titulado precisamente ¿Tenían ombligo Adán y Eva? (recogido en el volúmen homónimo), y que, oh casualidad, dice en sus primeros párrafos: se trata del virulento debate que viene durando desde que se escribió el Génesis y que versa sobre si la primera pareja humana tenía lo que Sir Thomas Browne describía en 1646 como “esa tortuosidad o complicada nudosidad que solemos llamar el Ombligo”.

Vuelta, por tanto, a Sir Thomas, pero cambiando de año, Religio Medici es de 1643. De 1646 es la Pseudodoxia Epidemica que ya ha aparecido por aquí con el asunto de los basiliscos que un día de estos habré de cerrar. Cito de la edición de Sir Geoffrey Keynes (no tengo otra y me niego a traducir): ...that tortuosity or complicated nudosity we usually call the Navel (Book V, Chap. 5). El libro V está dedicado íntegramente a las descripciones en imágenes cuestionables y el capítulo 5 a las representaciones de Adan y Eva con ombligo. Como siempre Gardner se documenta bien, pero su artículo parte en realidad de un libro de Bruce Felton y Mark Fowler, The Best, Worst and Most Unusual, en el que se refieren a este asunto como "la peor disputa teológica". Siento disentir de mi admirado Gardner y los señores Felton y Fowler a quienes no tengo el gusto de conocer. Disputas teológicas absurdas ha habido muchas. A bote pronto recuerdo alguna sobre si el lagarto es carne o pescado, cuestión de singular importancia para los ayunos. Pero sin duda la peor de todas es la disputa sobre la posible ascensión o no del Santo Prepucio a los cielos. Para los que se defiendan en portugués, el artículo de la wikipedia es impagable.

Como saben, Jesucristo fue circuncidado, como era costumbre, en su infancia. Entre las numerosas reliquias surrealistas que el cristianismo ha tenido a bien regalarnos, el Santo Prepucio, esto es el trozo de piel rebanado a Jesucristo en tal circuncisión, se lleva la palma ¿no creen?

Tengan claro que la Biblia también afirma que Jesucristo ascendió a los cielos en cuerpo y alma. La pregunta es inmediata ¿Ascendió también el Santo Prepucio, con lo que todas estas reliquias se demostrarían falsas? A día de hoy, como bien afirma la wikipedia en portugués, se plantean cuestiones aún más interesantes como por ejemplo; ¿disponemos acaso del ADN de Jesucristo?

La historia del Santo Prepucio está repleta de anécdotas curiosas. Fue declarada reliquia verdadera por el Papa Clemente VII aunque creo que hoy en día ya no está aceptada como tal (disculpen mi ignorancia). El mismo artículo portugués cita a Santa Catalina de Siena, cuyas experiencias místicas no tienen desperdicio.

Terciaria Dominicana, nacida en Siena, el 25 de Marzo de 1347; y fallecida en Roma, el 29 de Abril de 1380, entre sus visiones místicas destaca la de haberse casado con Jesucristo. Sí, Sí, como lo oyen, haberse casado con Jesucristo. Esta mujer tenía una forma curiosa de pasar los carnavales. Cito de la Enciclopedia Católica:

Después de tres años de visitas celestiales y una conversación familiar con Cristo, experimentó la experiencia mística conocida como los "esponsales espirituales", probablemente durante el carnaval de 1366.

La cosa consiste, por lo visto, en una visión de la Virgen que le ofrece a su hijo en matrimonio mientras el Rey David deleita a todos con su arpa. Si uno revisa las biografías “oficiales” de la santa (por ejemplo esta) comprobará que en todas ellas Jesús pone un “anillo de oro” en la mano de Santa Catalina. Pero la realidad es mucho más curiosa e interesante: lo que Jesús puso en la mano de la santa fue ... ¡un anillo confeccionado con el Santo Prepucio!

¿Qué cómo sé yo esto? Vamos con un poco de documentación. La biografía de Santa Catalina fue escrita por Raimundo de Capua, un dominico contemporáneo suyo y seguidor de la santa. Según Herencia Cristiana (que en contra de lo que su nombre parece sugerir, es un sitio dedicado a las víctimas del cristianismo; alucinarán con la biografía de la santa), Raimundo, que se había visto obligado a admitir que las apariciones eran "increíbles y hasta ridículas", al oir la historia del prepucio transformó el anillo describiendolo como de oro con un diamante rodeado de perlas.

Sigo citando de Herencia Cristiana:

Catalina no tomó a bien la deshonestidad de Raimundo y ella misma se tomó el trabajo de describir el anillo correctamente

La Santa afirma que el anillo era hecho del cuerito de Jesús que había sido guardado después de su circuncisión. De esa forma ella se "puso la piel de Cristo" . El casamiento fue presenciado por Juan, Pablo y Domingo y la música nupcial la proveía el Rey David con su arpa.

Claro que si esto les parece completamente absurdo no sé qué les parecerá la historia de Sor Agnes Blannbekin, la única mística que Austria ha dado al mundo, fallecida en 1315 (no en 1715 como algunos indocumentados afirman). A esta buena mujer se le aparecía el Santo Prepucio en la boca cuando comulgaba y tenía, según propia confesión, un sabor dulce.

Sor Agnes escribió sus memorias, tiuladas Vita et revelationes, que fueron prohibidas por los jesuitas, quienes las juzgaron blasfemas y pornográficas. No me consta que exista edición española de obra tan capital, pero cuando Peter Dinzelbacher y Renate Vogeler publicaron la edición alemana apareció una nota en la Medieval Review entonces llamada Bryn Mawr Medieval Review. Para los que se quieran evitar el link, copio de la misma el asunto de su prohibición.

After Petz had published the “Vita et Revelationes”, the Jesuits protested vehemently against this work which they considered to be blasphemous and pornographic—pornographic because Agnes reports of a vision in which she swallows Christ's foreskin, feeling a strong sense of sweetness, and because she claimed to have seen Christ as a nude man in a river.

¿No les parece mejor este viaje que perder el día escuchando la comparecencia de Zapatero o las sandeces de los opinadores profesionales? Y todo esto gracias al hombre sin ombligo tuviera o no prepucio.