9 de diciembre de 2004

Homenaje y Falsa Alarma

Homenaje

Sigo sin tener muy claro qué hacer de este blog, pero en sólo cinco días me he enganchado tanto a esto (a publicar, pero también a leer otros, pronto colocaré mi lista de blogs y activaré el trackback, todavía estoy aprendiendo de qué va esto) que se me ocurre empezar hoy con un homenaje al primer blogger de los que en el mundo han sido (a pesar de las carencias tecnológicas que hubo de sufrir por nacer con adelanto).

Es éste un libro de buena fe, lector. De entrada te advierte que con él no me he propuesto otro fin que el doméstico y privado. En él no he tenido en cuenta ni el servicio a ti, ni mi gloria. No son capaces mis fuerzas de tales designios. Lo he dedicado al particular solaz de parientes y amigos: a fin de que, una vez me hayan perdido (lo que muy pronto les sucederá), puedan hallar en él algunos rasgos de mi condición y humor, y así alimenten, más completo y vivo, el conocimiento que han tenido de mi persona. Si lo hubiera escrito para conseguir el favor del mundo, habríame engalanado mejor y mostraríame en actitud estudiada. Quiero que en él me vean con mis maneras sencillas, naturales y ordinarias, sin disimulo ni artificio: pues píntome a mi mismo. Aquí podrán leerse mis defectos crudamente y mi forma de ser innata, en la medida en que el respeto público me lo ha permitido. Que si yo hubiere estado en esas naciones de las que se dice viven todavía en la dulce libertad de las primeras leyes de la naturaleza, te aseguro que gustosamente me habría pintado por entero, y desnudo. Así, lector, yo mismo soy la materia de mi libro: no hay razón para que ocupes tu ocio en tema tan frívolo y vano. Adios pues; de Montaigne, a uno de marzo de mil quinientos ochenta. (Michel de Montaigne, Essais).

¿No es esto un blog en toda regla?

Falsa Alarma

Llegando a casa, por la radio, he escuchado una alarmante noticia: según la última edición del barómetro de la corrupción, el 5% de los encuestados en España declararon haber pagado un soborno a lo largo del último año. Como casi todas las noticias alarmantes, ha resultado ser falsa (me ahorro el nombre de la emisora). Vayamos a los hechos.

El “Barómetro Global de la Corrupción” es un estudio que anualmente realiza una organización denominada Tansparency International. Hoy mismo han publicado la edición correpondiente a 2004. Para el que tenga mucho interés, aquí está el informe (tranquilos los vagos, sólo tiene 23 páginas) y el resto de información útil puede encontrarse en la nota de prensa.

Efectivamente, una de las cuestiones que trata el informe, entre otras muchas, es “¿Quién paga los sobornos?” cuyos resultados se encuentran resumidos en la página 12 del mismo. Se trata simplemente de una encuesta de población en la que se pregunta lo siguiente al entrevistado: En los últimos 12 meses ¿ha pagado usted o alguien de su hogar un soborno de cualquier tipo? De acuerdo con la tabla 13, en la misma página, España figura en el recuadro catalogado como Menos del 5%, es decir, el mínimo nivel de corrupción que se contempla. ¿A santo de qué sacarse de la manga ese 5% en el informativo radiofónico?

Pero aún hay más, en la Tabla 18 (página 22 del informe) se incluyen los resultados por países de esa pregunta y allí puede leerse que los españoles que declararon haber pagado sobornos fueron el 2% (junto a un 97% que declararon no hacerlo y un 1% que no contestó). Sólo diez países tiene un porcentaje inferior al de España: Austria, Canadá, Alemania, Hong Kong, Irlanda, Japón, Singapur, Taiwan, Reino Unido y Estados Unidos. Con el mismo 2% que España se cuentan Dinamarca, Francia, Israel, Italia, Luxemburgo, Holanda y Portugal (Para los curiosos, la palma se la lleva Camerún, con un 52%). Un 2% me sigue pareciendo un porcentaje alto pero, a la vista de nuestros compañeros de viaje, parece que en términos de corrupción estamos donde nos corresponde, ¿no creen?

Aquí no acaba la cosa. Si uno se lee la nota metodológica del estudio, puede comprobar que en el caso español, los resultados se basan en una encuesta telefónica realizada por Sigma-2 en el mes de julio con un tamaño muestral de 460 unidades (que nadie se asuste, en Estados Unidos fueron 502 entrevistas telefónicas y en Alemania 500). Para aquellos que no entiendan gran cosa de muestreo baste decir que para los niveles de significación habituales en encuestas de este tipo (95% ó 95,5%) el error viene a ser, para este tamaño, del orden de más menos el 4,7%. Personalmente creo que el informe puede mostrar un buen indicador de la evolución global de la corrpución en el mundo pero de ahí a establecer está extraña “competición entre países” tan del agrado de los periodistas hay un abismo. Ya sé que ningún periodista se tomará en serio esta apreciación, al fin y al cabo tienen que vender la noticia, pero aquí queda dicho.