20 de diciembre de 2004

Me gusta Mari Pili

Sigo de vacaciones, y me tienen que perdonar que no los atienda con la gracia, profundidad, acierto, ingenio, perspicacia y soltura con que los tengo acostumbrados (el hombre, ese animal de costumbres). Pero entre atender familiares, compras de última hora (¿alguna no lo es?), reflexionar sobre cómo pasa el tiempo y yo con estos pelos, turrón va, polvorones vienen y demás negocios navideños (entiéndase “negocio” como lo que es, negación del ocio), no me quedan muchas neuronas libres para ustedes, que son quienes las merecen. Les avanzo, no obstante, el post de mañana, para poder irme de parranda que es lo que las circunstancias reclaman. No versa sobre nada, es decir, que cada vez mis post se parecen cada vez más al post standard (algún día terminarán mis vacaciones, y renunciar al tiempo de trabajo siempre es más fácil que renunciar al tiempo de ocio, quizá la cosa mejore entonces).

Los que frecuenten estas páginas habrán observado que desde hace unos días procuro que en todos mis textos haya un vínculo a la página de Kaperucita Negra (aquí lo tienen de nuevo, ¿han visto qué manera tan discreta de colocarlo?). Aquellos algo más espabilados habrán supuesto la razón por la que lo hago: de alguna manera tengo que devolverle todo el tráfico que me ha mandado hasta aquí (aunque esto no sustituye el premio que se tiene tan bien merecido, de bien nacidos es ser agradecidos). No sé si ella lo agradece o prefiere que su bitácora permanezca en un plano más discreto, pero de momento no se ha quejado. Y la última vez que lo miré, le habían llegado once visitas desde aquí (ninguno de ellos era polinesio, obviamente) y estoy en dura competencia con Pepe el Tenso y un Impresentable, por hacerme con el primer lugar entre los referers particulares. Por tanto y antes de nada, gracias, quienes quiera que sean ustedes. Me están ayudando a devolver un favor.

Uno nunca sabe muy bien por qué hace esto de escribir y publicar un blog, aunque es de suponer que espera que se le lea. Todos buscamos lectores, como Dios nos los depare, cándidos o purpúreos, píos o crueles, benignos o sin sarna. ¿Por qué si no íbamos a colocarnos en todos los directorios que encontramos? ¿Por qué hacemos ping con cada publicación? El que no consulte con alguna periodicidad sus estadísticas (y las de los demás) que tire la primera piedra. El que no procure aparecer listado en los buscadores que tire la segunda.

Quisiera hoy presentarles en primer lugar un buscador que quizá no conozcan. El Google Mirror Site, completo buscador que aúna la potencia de Google con las verdaderas características de un espejo o mirror (Sugerencia: prueben esta búsqueda). Para que luego digan que la innovación no sirve para nada.

Y por lo que se refiere a mis estadísticas, para consuelo de cotillas, no sé si le debo otro favor o no a KP. Anoche, es de suponer que por despiste, dejó su laptop cargando continuamente mi página durante varias horas. Consecuencias, mañana estaré en el Top 50 (probablemente en el Top 25, cuando mi lugar natural sería el Top Manta) de las páginas personales de mi contador (una estimación realista pasaría por descontar unas 250 visitas del registro de hoy). Ya veremos cuántos problemas me trae este éxito espurio.

Les pido disculpas adicionales (a las que siempre constan abajo) por este post. Casi todos los blogs adolecen de este problema: escribir por escribir (más bien escribir por publicar). Mas honesto ha sido hoy el borracho más conocido de la blogosfera

Y para terminar, añado hoy a la lista de cadenas de búsqueda nuevas adquisiciones (y así me aseguro de que, para la próxima vez, aparezca dos veces con ellas):

Fotomontajes ce[sic] Aznar: he comprobado que no aparezco en Google con esa cadena pero mi contador así lo asegura. No recuerdo haber tratado el asunto (quizá cuando lo del gruporisa) pero, de todas formas, no acabo de entender cómo alguien puede andar buscando algo así. Definitivamente hay gustos para todo.

Códigos secretos: por parte de un brasileño que algo tendrá que ocultar (o bien algo le están ocultando, para el caso). Aprovecho para comunicarles que todos estos desaguisados que vengo publicando forman parte de un programa secreto de la CIA para transmitir instrucciones a sus agentes más secretos ocultos en textos de apariencia “inocente” (la mejor manera de guardar un secreto es confesarla abiertamente).

Asuntos de estado, desde Yahoo Argentina. Nada que aclarar, ya habrá comprobado que aquí, más que Asuntos de Estado, se trata de Estados del Asunto.

Sigan así, que para cambiar siempre hay tiempo. Yo les prometo cambiar, a cambio, comenten algo, por Dios.