22 de enero de 2005

La armonía de las esferas

Tras la orgía de ayer, y sabedor del escaso espíritu aventurero de algunos, incapaces de adentrarse en la jungla de comentarios que vamos dejando a nuestro paso, rescataré de entre ellos algún que otro detalle con el ánimo de mostrarles la sorprendente armonía de este, finito o inifinito, universo. Si les cuento esto es porque me ha dado por revisar un poco los acontecimientos y he descubierto que alguien llegó a esta página, mientras estaba sumida en la vorágine, con la inocente búsqueda: “qué es un emergencia”. ¿Qué armonía nos muestra esto? se estarán preguntando (o, al menos, pretendía que se preguntaran). Intentaré explicárselo, explicarme y mostrarles de paso por qué los psiquiatras no se ponen de acuerdo en lo me ocurre.

Algún tiquismiquis (puede incluso que se llame Pantilio) ya estará señalando el error de concordancia de género: ¡Emergencia es femenino, qué burro! Pero yo no veo allí un error de concordancia sino una confesión. Nuestro inocente visitante, a pesar de utilizar el Google argentino, provenía del País Vasco. Les diré por qué. Mis conocimientos de Euskera, Euskara, Vasco, Vascongado o como quieran llamarlo (curioso idioma el que no puede nombrarse sin molestar a alguien), a pesar de mis origenes, son nulos. Pero durante mi infancia oí muchos chistes o “susedidos” que tenían por protagonista a aldeanos vascos que siempre utilizaban al hablar el género masculino. La explicación que me dieron entonces, ignoro si cierta o no, es que en euskera no existían esas diferencias de género y, por tanto, tampoco en el limitado español o castellano (curioso idioma el que no puede nombrarse sin molestar a alguien) que utilizaban. Ya ven, aquí tenemos una conexión con el asunto del Txunami que llevo tantos dias evitando.

Pero aún hay más, cuando comprobé la entrada del Google argentino observé que la entrada inmediatamente anterior (no sé si sigue ahí, ya saben que Google e mobile qual piuma al vento), se refería a la “anticoncepción de emergencia”. ¿No les recuerda esto el paradojico asunto de los condones episcopales? ¿No les relaciona esto la anticoncepción con el leitmotiv de estas páginas?

Y hablando de anticoncepción, hace un par de días prometí hablarles del “polvo de Cantor”. Si lo hago hoy, es porque KP está de vacaciones y no se hará ilusiones con tan sugerente nombre. No se las hagan ustedes tampoco, el polvo de Cantor es un conjunto de infinitos puntos que se obtiene eliminando de un segmento de longitud uno un conjunto infinito de segmentos cuya suma de longitudes también es uno (por eso, algunos autores más recatados lo llaman “conjunto de Cantor”). Pero las paradojas no son el tema de hoy, así que me quedaré con la referencia del señor Aquende a La geometría fractal de la naturaleza de Benoit Mandelbrot: he estado escribiendo sobre polvos de Cantor durante veinte años antes de caer en la cuenta de que deberían ser atribuídos a un tal Henry Smith (Ian Stewart, escribió tiempo después: reconozcámoslo, el “conjunto de Smith” no impresiona mucho ¿verdad?). Así que este asunto se relaciona en primera instancia con lo que ayer denominamos “Paradoja de Ana Rosa Quintana” (reconozcámoslo, “Paradoja de Juan Manuel de Prada” no impresiona mucho ¿verdad?).

Pero hay más, el texto original de Mandelbrot (mi biblioteca personal es así de rara) comienza con estas palabras: “Un chiste decía que atribuir el movimiento browniano a Roger Brown violaba una ley fundamental de la eponimia, pues la fama es incompatible con un nombre tan llano como Brown”. Luego Mandelbrot se estaba refiriendo secretamente a nuestro “hombre más vulgar del mundo”, que gracias a Atenea, superó el casting para concursar en Gran Hermano.

Una vez más se confirma que temas, lo que se dice temas, sólo hay uno, aunque se manifiesta de muy diversas formas y bajo “incontables” (desde que empezamos con los infinitos esta palabra ha dejado de ser inocente, de ahí las comillas) máscaras. Les dejo por hoy, que es sábado y hace buen día. Pero si el señor Borgeano necesita hoy una pregunta aquí se la dejo ¿cuál es ese tema?