4 de julio de 2005

Depresión post-parto

Pues bien, ahora que ya hemos soltado a la criatura para que se defienda por sí sola en la procelosa jungla blogosférica es momento de recuperar el equilibrio, retomar el rumbo, regresar por mis fueros, sean éstos cuales fueren. Pero no está nada fácil porque un parto de estas características deja el celebro y el cerbelo escasos de reflejos y con limitado alcance. Achaquen por favor mi torpeza a la depresión post-parto (y al boogie, claro). Antes o después volveré a ser el que era.

Quiero agradecerles, no obstante, la calurosa acogida que han dispensado a tan estúpido ejercicio así como su mesura a la hora de comentar mis (sus) textos. Sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de asuntos de mucha mayor enjundia que se suceden y que distraen su atención (no sólo en el terreno de la cultura, sino también en el de la religión e incluso en el del deporte-espectáculo). Este último mes, el que me había concedido para poner en marcha la nueva bitácora, lo he pasado observando cómo crecía la expectación mientras mis disponibilidades temporales, que diría algún político, disminuían de forma preocupante. Llegué a pensar que sería incapaz de dar a luz en el plazo prometido. Pero en fin, allá lo tienen y yo dejo aquí el tema.

Lo suyo sería que hoy les trajera por aquí algún oscuro tratado renacentista, o descubriera que las hermanas Vane también se habían adueñado de la mano de James Joyce, o destapara que dos conocidas novelas muy disímiles entre sí son anagramas perfectos la una de la otra. Lamentablemente nada de eso haré hoy. Es cierto que acabo de descubrir un oscuro tratado que quizá acabe apareciendo por aquí, pero las otras dos cosas, qué más quisiera yo que fueran ciertas. Además, me ha dado por meterme en una de esas discusiones blogosféricas que tanto les aburren. Aún a riesgo de que salgan espantados, creo que debo hacer aquí alguna consideración al respecto.

Como han podido comprobar más arriba, cierto aspirante a cantante afirma que su libro preferido (yo no sabría qué contestar a esa pregunta) es ‘Marcelo Crecepelos’ (obra del inolvidable autor de títulos tan memorables como «El Mandamás más más... y sus máquinas pitipitroncas», «Paloduz y Piruleta», «El profesor desinflado», «El pavo Facundo» y «Panki, mi amigo de las nubes», verdaderos hitos literarios; hablamos, además, del hombre más asociado de la historia). Tampoco es para echarse las manos a la cabeza. Si al chico le gusta lo del crecepelos hace muy bien en declararlo. Lo asombroso es la razón que esgrime para destacar esta joya de las letras: es su libro favorito porque es el que más rápido ha leído. Entiéndanlo bien: no lo leyó deprisa porque le gustara, le gusta porque lo leyó deprisa.

Y el caso es que esto de leer deprisa se ve que tiene mucho éxito hoy en día. Sobre todo si además uno consigue no enterarse de nada. Un servidor, que es de la vieja escuela y se toma excesivas molestias cuando se encuentra un texto, se topó ayer, es decir, hace unas horas, con la denuncia de ‘ciertas irregularidades’ en los resultados de la II Encuesta a Webloggers y Lectores de Blogs. No es asunto que me preocupe mucho, pero, para mi desgracia, pasé la vista por el post denunciante el tiempo suficiente como para preguntarme dónde estaban esas ‘irregularidades’ que a otros les dan un poquito de risa. Tras unos cuantos minutos dudando entre llamar a mi oftalmólogo o poner una vela a algún santo milagrero me decidí a colocar un comentario preguntándolo.

Tras una amable discusión, sigo sin saber dónde están esas irregularidades. De hecho, alarmado por mi inepcia a la hora de constatarlas llegué a bajarme la base de datos de resultados de esa encuesta y, con la totalidad de los datos, sigo sin verlas asomar por ningún sitio. Les pido ayuda para que me expliquen en qué me equivoco. Porque estoy seguro de que me equivoco, como siempre. Repasemos el post de Gemma Ferreres.

Mientras trataba los datos para escribir el post anterior, he detectado ciertas irregularidades.

Hasta aquí, creo que alcanzo a entender. Aunque ‘irregularidades’ es término algo ambiguo, parece claro que en los datos de la encuesta hay algo ‘extraño’ que quizá compromete sus resultados (me permito hacer hincapié en el ‘quizá’, porque para afirmarlo debe demostrarse).

A continuación, dos capturas de detalles de los resultados para que los valoréis:

Aquí seguían, y siguen, dos imágenes con algunos de los registros de la encuesta.

Dos son los weblogs que han recibido votos extraños: Peluche en el cuestionario de Lectores y Borjamari en el de Webloggers.

Me imagino que ahora entienden por qué fije la atención en el post. El amigo don Pelu, blogger emérito y a quien debo alguno de los primeros apoyos para seguir con esta página, se contaba entre los ‘afectados por irregularidades’. Intrigado, seguí leyendo.

Borjamari, si no tenemos en cuenta estas posibles irregularidades, sería el blog más leído por los webloggers y Peluche el quinto más leído por Lectores.

No tengo claro qué quiere decir ‘si no tenemos en cuenta estas posibles irregularidades’. No tenerlas en cuenta ¿es descontar esos registros? ¿o es no considerarlas irregularidades? Pero tampoco es eso lo que importa. Lo curioso es que, como les he dicho, yo no había visto irregularidades por ningún sitio y menos en las imágenes allí presentes. Y hete aquí que por arte de birlibirloque estas irregularidades invisibles se transforman en ‘intento de engaño’.

No afirmo que sean ellos los promotores del intento de engaño, incluso podrían ser las víctimas.

Lo más probable es que se trate de un intento de demostrar que se pueden alterar los resultados de la Encuesta.

Qué quieren que les diga. Llevo dieciséis años diseñando y explotando encuestas de carácter mucho más sensible que esta y para las que sí cabría imaginar intentos de ‘sabotaje’ y jamás he visto ninguno (tampoco es fácil afectar a una encuesta bien diseñada). Pero todo puede ser. Quizá la blogosfera esté llena de individuos protervos dispuestos a cometer toda clase de tropelías. No puedo evitar pensar que sería bien extraño, pero tampoco puedo tacharlo de imposible.

La única prueba verdadera de que hay irregularidades es que un mismo encuestado, al citar los últimos weblogs que había leído repitió uno dos veces. Podéis ver varios ejemplos, en algún caso jugando con los dos weblogs mencionados.

Insisto. No se puede ver ningún ejemplo en los cuadros que muestra el post de Tinta China. No se puede ver porque no lo hay. En el primer caso, el de don Pelu, el error (reconocido como tal en los comentarios) estaba en considerar que ‘Tantos hombres y tan poco tiempo’ (peluche blogspot.com) y Peluche 2.0 (peluche.bitacoras.com) son el mismo blog. En el segundo caso, oigan, que por más que miro no veo a nadie que haya repetido a Borjamari.

Y el caso es que en la base de datos eso sí ocurre con otros blogs. Un chequeo rápido sobre la encuesta a Webloggers (tampoco puedo dedicarle mucho más tiempo a esto) me ha arrojado la siguiente lista de blogs que sí aparecen repetidos en algún registro

www. microsiervos.com
www.jp-geek.com
marisollm.blogspot.com,
elmanaba.blogspot.com
bathys.blogspot.com
blogs.telecinco.es
spaces.msn.com/members/edv00/
www.maleargsblog.ya.st/
ivanete.bitacoras.com
franc.apuntesperuanos.com
www.mundoalterno.com/blog/fonsin.asp

Dios me libre de acusar a ninguno de ellos de nada, ni siquiera de ser víctimas de alguna conspiración. Cuando uno hace una encuesta tiene que apechugar con los datos que recoge y depurarlos en caso necesario. Pero depuración, en este caso, se refiere exclusivamente a eliminar estas duplicaciones efectivas y no a borrar registros difusamente sospechosos. Sí he visto alguna ‘trampilla’, como por ejemplo que www.vueltaalmundo.com/ y vueltaalmundo.blogspot.com, que sí son el mismo blog, figuran en el mismo registro. Revisar uno a uno, para ver si se trata de sitios redireccionados supongo que debe ser bastante complicado, pero así son las cosas. Nadie dijo que fuera fácil

De todas formas, por lo visto hay más razones para sospechar.

Otros detalles sospechosos son la correcta escritura de las url, ya que cuando son varios los encuestados suelen escribir sus respuestas también de distinta forma. Por ejemplo: Borjamari, borjamari.com, bormajari etc. Vemos también que han escrito de distinta forma las url de Peluche, cada una con un dominio diferente, no sé si para distraer o para ver si sumábamos las respuestas obtenidas por cada dominio.

Basta echarle un vistazo a la base de datos para comprobar que los encuestados, todos los encuestados, suelen escribir sus respuestas de la misma forma (tampoco es sorprendente en estos tiempos de corta y pega y para una encuesta on line). Hay muy pocos casos en que se detecte una url escrita incorrectamente o de forma alternativa. Curiosamente, uno de ellos es precisamente borjamari.blogspo.com.

El caso de don Pelu quedó aclarado en el cruce de comentarios que allí tuvo lugar, pero no deja de maravillarme que se sospeche, antes de comprobar que se trata de dos blogs distintos, que le están a uno poniendo a prueba. Cosas veredes.

Parece que la cultura de la sospecha se ha instalado entre nosotros (quizá sea esta la prueba de que esto de los weblogs es un invento norteamericano). Porque la cosa sigue, y transformando, como antes, lo que eran ‘posibles irregularidades’ en ‘intento de engaño’, se descubre un ingenioso truco de ‘ingeniería social’.

Por último, destaco que, para camuflar aún más el intento de engaño, citaban mi propio weblog o el de blogs amigos, imagino que para que, para no eliminar "votos" a mí favor, no borrara ese registro.

A veces sospecho que debo abandonar lo de la ficción. No estoy dotado para ella. Me falta imaginación. Quizá sólo sea que soy demasiado bien pensado, pero jamás se me habría ocurrido semejante película. Así me va, claro.

Como co-organizadora de esta Encuesta, asumo que no debería haber sido posible mencionar dos veces el mismo blog, pero no es menos cierto que eso es prácticamente imposible evitarlo, pues existen trucos para engañar a la aplicación, como el que he mencionado en el párrafo anterior.

Hecha la ley, hecha la trampa. Eso es cierto, aunque en ‘el párrafo anterior’ no se explica ningún truco ‘para engañar a la aplicación’. Pero un poco más adelante la cosa ya deja de ser ‘engaño’ para pasar a ser ‘fraude’.

Hoy no voy a dedicar más tiempo al análisis de resultados. Creo que es posible eliminar los registros fraudulentos, a pesar de que ello suponga perjudicar a los dos blogs afectados, lo cual se explicaría en los resultados.

Las encuestas tienen mala prensa. Es un recurso fácil para cuando a los columnistas no se les ocurre nada. Un par de chistes a cuenta de las estadísticas y se sale del paso. Por ello, los profesionales de la estadística se cuidan mucho de minusvalorar su trabajo. El más mínimo malentendido y aparece en prensa cualquier estupidez que descalifica frívolamente trabajos muy bien hechos (el caso de la EPA, por ejemplo, es notorio; lo que hemos tenido que oír y leer). ¿Qué puede esperarse de una encuesta cuyos resultados se han obtenido borrando registros arbitrariamente sin presentar un solo argumento sólido para su eliminación?

Con todo esto me temo que me habré ganado la excomunión o, lo que es peor, un exorcismo a la rumana (consulten a cualquier especialista en posesiones). Ya sé que debería morderme la lengua y atarme la mano, pero es que suelo leer las cosas hasta el final, y allí, en el final, se decía que:

Se agradecerán otros puntos de vista.

Pues este es el mío. Lamento que sea tan políticamente incorrecto. Espero que Gemma Ferreres no se haya enfadado demasiado. No era mi intención ofenderla y, de hecho, creo que iniciativas como esa encuesta pueden ser muy útiles. Yo respondí a la encuesta, sin ir más lejos. Simplemente también creo necesario un poco de sentido común y menos dramatismo (y no leer deprisa). Pero tampoco me hagan mucho caso que yo ni siquiera me tomo en serio la petanca.