7 de septiembre de 2005

Agudeza y arte de ingenio (y II)

Como prometida continuación de la anterior celebración del ingenio humano vaya hoy aquí un ligero repaso a otra serie de interesantes artilugios que si bien no pueden hacer de la vida un camino de rosas, no es menos cierto que sí cabe que ayuden a soportar las decepciones cotidianas con más alegría.

Aprenda a jugar al golf en dos semanas

Ah, el golf, como saben, el principal deporte de pelota. No sé si han tenido ocasión de practicarlo alguna vez. Yo sí, y puedo asegurarles que es una cosa endemoniada que produce toda clase de frustraciones. Parece mentira que una cosa tan simple como golpear una pelotita hasta meterla en un agujerito pueda complicarse tanto. El swing, ese movimiento pendular con que se pretende golpear la pelota para dirigirla con toda precisión hacia el objetivo, es un acción tan compleja que queda al alcance de muy pocos. Muchos, demasiados son los elementos a tener en cuenta. No hay forma humana de tenerlos todos en la cabeza: el peso sobre la pierna izquiera, mirar la bola, no torcer el brazo, no pasar las caderas antes que el palo,... Afortunadamente, si uno carece de sentido del ridículo puede echar mano de toda suerte de cachivaches que le faciliten la tarea a la hora de desarrollar sus aptitudes golfísticas. Repasemos algunos de ellos.

Para empezar, es importante asegurarse de que uno haga los movimientos correctos, lo que puede hacerse de forma global con este cacharro. Alguno dirá que cómo va a andar cargando con semejante obra de ingeniería por todo el campo de golf y no le faltará razón. Hay versiones más simples como ésta o esta otra aunque la más sencilla es sin duda ésta. Por haber hay algunos otros inventos que se limitan a controlar aspectos concretos del swing como esta varita , este palito o este indesciptible artefacto apuntador (en honor a la verdad el que es indesciptible es su usuario).

Y es que hay cacharros para todo. Para asegurarse de que se mira la bola al golpearla tiene esta cosa . La posición de la cabeza puede lograrse con la gorra . La correcta posición de brazos y piernas es cuestión de pelotas. Pero uno, que es de natural vago, ha encontrado especialmente interesantes los mecanismos para recoger la pelota, que tiene tendencia a irse demasiado lejos. La versión primitiva se inspira claramennte en una caña de pescar, pero ya ha sido muy perfeccionada.

Si con todo esto no quedan satisfechos y lo que de verdad desean es batir el record de distancia alcanzada de un solo golpe puede que también haya algo para ustedes. Claro que tendrán que hacer una lectura bastante laxa del reglamento pero tampoco estamos como para andarnos con remilgos por un quítame allá esas pajas. Las posibilidades son múltiples en este caso. Cabe, por ejemplo recurrir al palo a reacción o utilizar un palo del calibre doce que garantiza distancias estratosféricas. Espero que lo disfruten pero háganse primero un seguro de responsabilidad civil.

Dese el gusto de ser Homer Simpson por unas horas

Qué decir de ese héroe contemporáneo que lleva el nombre de Homer Simpson. Admirado por muchos (entre los que me cuento) y espejo en el que mirarse. ¿Quién no ha deseado alguna vez ser Homer Simpson? ¿Acaso la vida no es el camino que nos aproxima a él cada vez más? Pues bien, la oficina de patentes también contiene interesantes trastos que pueden hacer esta evolución mucho más sencilla.

Tienen por ejemplo el Helmet Bat aunque si su uso les resulta muy complicado pueden recurrir al Keg Head de muy sencillo manejo. Personalmente yo, que soy muy tradicional, me quedo con la simple y llana Beerbrella.

Y no podía faltar el sexo

Claro que no podía faltar el sexo pero, como cabía esperar, la oficina de patentes norteamericana es muy decepcionante en este ámbito. Resulta mucho más conveniente recurrir en este caso al ingenio patrio, menos preocupado por jugar al golf con algo de propiedad y mucho más preocupado por llevar su vida sexual hasta las más elevadas cumbres del placer como tendré ocasión de demostrarles.

Por ejemplo, ¿quién no tiene entre los viejos trastos de su casa una bicicleta estática olvidada? Ya es hora de darle un uso inteligente, que no puede ser otro que éste . Claro que si lo que uno busca son experiencias intensas y no tiene inconveniente en acercar sus partes pudendas a aparatos con aspecto de ratoneras puede darse unas cuantas alegrías con este otro chisme.

Reconozco que el uso de estos aparatos más que para gente sin complejos está pensado para gente temeraria. Yo no me atrevería a usar este anillo después de ver los pinchos que tiene. Pero hay que reconocer que el ingenio ibérico no tiene límites. Sólo aquí podía haberse inventado el preservativo con agujeros (qué decir de la prenda para estimulación sexual).

Para terminar, un par de recomendaciones. Aquellos lectores (varones) algo acomplejados tienen a su disposición un interesante invento. Por lo demás, échense un trago de agua fresquita al terminar, que se agradece mucho.

Epílogo y parte de novedades

Como ven, llevo unos cuantos días un tanto tecnológico. Primero con los inventos y después con la insistencia en que construyeran su propio lo que fuera y ahora, otra vez con más inventos. Al hilo de todo esto y ya que entre los ejemplos que el último día me vinieron a la cabeza se contaba aquel de ‘Construya y gestione su propio burdel’, empecé a darle vueltas a la cosa. Caí entonces en la cuenta de que ya que hay software de gestión específico para abogados, o médicos, o fontaneros, o qué sé yo. ¿Por qué no es tan fácil encontrar un programa informático diseñado específicamente para ayudar al proxeneta en su labor?.

Pero claro, se pone uno a pensar (si a esto se puede llamar pensar), se disparan las estupideces y le nace a uno una nueva criatura. Por eso no me quedó más remedio que abrir un nuevo blog (y ya van cuatro) específicamente tecnológico, más concretamente ‘de software soñado’. Muchos de ustedes ya lo conocerán, lleva ya unos cuantos días puesto ahí, en la barra lateral. No creo que necesite más presentación. Es como todos los blogs, o al menos como lo son los míos, algo sin planificación alguna y sin ideas preconcebidas. Ya veremos si llega a algun puerto. Aviso, de todas formas, a muchos de los que se han pasado por allí, que se les ha escapado buena parte del contenido, porque ya tiene más de una veintena programas informáticos reseñados amén del nuevo y flamante ‘Curso de manejo del Power Writer Pro’.

El que sí parece haber llegado a puerto es Thomas Wassermeier. Tras un larguísimo parto interrumpido por todos los saraos veraniegos, por fin he conseguido dar salida al ilustre descubridor de la isla de Tapihi, destino que, si todo va como debiera, esconde todavía alguna que otra sorpresa. Así que como ven, parece que el nuevo curso ha traido algunas energías, tampoco muchas, que ya iban faltando.

Y es que esto de los blogs o bitácoras, estarán conmigo, resulta agotador. A mí al menos me tiene hecho un guiñapo, me está exprimiendo y cada vez queda menos dentro. Por eso es de agradecer que vengan otras almas cándidas y tomen el relevo. Almas que caen en este pernicioso vicio con todas sus energías intactas como este Arlote al que conocí exactamente el día en que nació por razones que no viene al caso exponer. Ha resultado un gratísima sorpresa y merece la pena que se paseen por allí, es una buena muestra de agudeza y arte de ingenio.