16 de septiembre de 2005

Enlaces

Hubo un tiempo, quizá los más jóvenes no lo recuerden, en que la palabra ‘enlace’ se reservaba para una sección de las crónicas de sociedad. En aquellos días se enlazaban familias adineradas o con ambiciones de serlo exactamente igual que hoy enlazamos páginas web. Me imagino que ya saben de lo que hablo:

La agraciada señorita doña Aldonza Altramuces contrajo ayer sagrado matrimonio en la basílica de Nuestra Señora del Movimiento Perpetuo con el apuesto caballero don Jacobo del Orzuelo, de los Orzuelo de toda la vida. Firmaron como testigos por parte de la novia sus padres, don Atanasio y doña Úrsula y por parte del novio su asesor fiscal, don Olegario Farniente y el chófer, don Eugenio Matalascallando.

A día de hoy, en eso que llaman blogosfera, la cosa es idéntica y si no han caido en la cuenta es porque todavía a nadie le ha dado por hacer las crónicas de sociedad de la misma. Y el caso es que ya disponemos de un modelo que imitar. Basta sustituir algunas palabras del ejemplo anterior y ya está.

El magnífico blog ‘Salidas de Emergencia’ se enlazó ayer en la blogosfera con la innovadora y prometedora bitácora ‘Bytes Futuros’. Comentaron como testigos del suceso los ilustres JJ King y Juanba.

Pero, como es habitual, me estoy yendo por las ramas. Porque lo que yo quería hacer notar es que si aquellos enlaces lo que traían era hijos al mundo. Estos otros lo que nos han traído es eso que han llamado, creo que impropiamente, hipertexto.

El hipertexto no es ‘un texto muy grande’. De serlo, En busca del tiempo perdido sería un magnífico hipertexto. El hipertexto no es ‘más que un texto’. De serlo, los cómics serían hipertextos. ¿Qué demonios es eso del hipertexto?

Pues bien, esta iglesia, como todas, tiene sus doctores y alguno de ellos tiene tan claro como yo que lo del hipertexto es cosa bien antigua. Se nos dice que “Hipertexto son datos que contienen enlaces a otros datos”, es decir, que cualquier página anotada o con referencias bibliográficas es un hipertexto. Lo que parece nuevo (por simple facilidad de uso) es que ahora sí saltamos de forma inmediata a esos otros datos y no leemos los textos en el orden en que fueron concebidos. El hipertexto es más una forma de leer que de escribir, es (y fíjense qué expresión tan posmoderna) “lectura no lineal”.

Paréntesis no lineal

Hoy en día, estarán de acuerdo, la expresión ‘no lineal’ se encuentra hasta en la sopa (de letras, claro). Todo parece ser ‘no lineal’ aunque muchos no parecen molestarse es precisar qué quieren decir al usar esa expresión. Nuestro diccionario (¿es el diccionario lineal o no lineal?) no aporta gran cosa, pero por algo se empieza:

lineal.
(Del lat. lineālis).
1. adj. Perteneciente o relativo a la línea.
2. adj. Dicho especialmente de una novela o de una película: Narrada de acuerdo con el transcurso natural del tiempo y con escasa o ninguna acción paralela o secundaria.
3. adj. Dicho de un aumento en los salarios, en las pensiones, etc.: De la misma cuantía para todos los afectados sin tener en cuenta su rango, categoría, etc. Subida lineal de 10 000 pesetas.
4. adj. Bot. y Zool. Largo y delgado casi como una línea.
5. adj. Fís. y Mat. Que tiene efectos proporcionales a la causa.

Visto así, y hablando de letras, está claro que el Quijote es lineal. Claro que ‘narraciones no lineales’ (qué moderno o posmoderno suena eso ¿verdad?) las hay muy anteriores. Mira por dónde resulta que la Eneida es no lineal.

Tengo para mí, y no soy el único, que este posmoderno afán por la no linealidad de las cosas tiene bastante que ver con la extraña incomprensión (equidistante del odio y la idolatría) del concepto matemático de linealidad por parte de muchos juntaletras. Alain Sokal (cuando pienso que ya hace nueve años del affaire de Social Text me siento muy viejo) lo explicó con bastante propiedad en sus célebres Imposturas intelectuales.

... en matemáticas, «lineal» tiene dos sentidos distintos que es importante no confundir. Por una parte, se habla de una función (o ecuación) lineal: por ejemplo las funciones f(x)=2x y f(x)=-17x son lineales, mientras que f(x)=x^2 y f(x)=sen(x) son no lineales. En términos de modelización matemática, una ecuación lineal describe una situación en que (simplificando un poco) «el efecto es estrictamente proporcional a las causas». Por otra parte, se puede hablar de un orden lineal: eso significa que se ordenan los elementos de un conjunto de manera que, para cada pareja de elementos a y b, tenemos o a menor que b, a igual a b, o bien a mayor que b. Así pues, en el conjunto de los números reales existe un orden lineal natural, pero no así en los números complejos. Ahora bien, los autores posmodernos, sobre todo anglosajones, han añadido un tercer sentido a este término, vagamente relacionado con el segundo, pero que muchas veces confunden con el primero: se trata del pensamiento lineal. A pesar de que nunca han dado una definición exacta del mismo, está claro que se refieren al pensamiento lógico y racionalista de la Ilustración y de la llamada ciencia «clásica» (acusados, a menudo, de un reduccionismo y de un numericismo extremos). A esta forma de pensamiento vetusto oponen un «pensamiento no lineal» posmoderno. Su contenido preciso tampoco se ha explicado nunca claramente, pero podríamos decir que se trata en apariencia de una metodología que va más allá de la razón insistiendo en la intuición y la percepción subjetiva. A menudo se pretende que la denominada «ciencia posmoderna», y en particular la teoría del caos, justifica y fundamenta este nuevo «pensamiento no lineal». En realidad, esto no es sino una confusión entre los tres significados de la palabra «lineal».

Debido a estos abusos, es muy común encontrar autores posmodernos que ven la teoría del caos como una revolución contra la mecánca newtoniana,a la que etiquetan de «lineal», o que citan la mecánica cuántica como ejemplo de teoría no lineal. En realidad, el llamado «pensamiento lineal» newtoniano emplea ecuacions perfectamente no lineales; por eso gran número de ejemplos de la teoría del caos proviene de la mecánica de Newton y, a decir verdad, el estudio del caos representa un cierto renacimiento de la mecánica newtoniana como objeto de investigación de punta. En cambio, en la mecánica cuántica, que a menudo se cita como ejemplo de «ciencia posmoderna», su ecuación fundamental –la ecuación de Schrödinger– es absolutamente lineal.

Fin del paréntesis y regreso a la linealidad

Como siempre, se me ha ido un poco la mano, porque yo sólo quería actualizar los enlaces del blogroll y justificar en lo posible mis decisiones. A ello me pongo.

Con dolor de corazón se nos cae de la lista Kaperucita Negra, primera comentarista de estas páginas (lo que le reserva un lugar en la historia), que ha cerrado su página por razones que ni viene al caso exponer aquí, ni conozco. El renacido señor Borgeano ha dejado en hibernación dos de sus blogs, por ello sólo mantendré el enlace a su festival del Odio. Creo que el navegante Javier aún merece una cierta espera pues aunque lleva sin publicar desde el 23 de junio pasado, tengo la impresión de que sus veranos son más largos que los del resto. También se nos cae nuestro fisgón, cuyo blog se paró el 12 de mayo pasado, una pena. Otro que parece parado es el señor Kundabuffer, pero lo parece porque no para de moverse. A dia de hoy anda por NY y asoma esporádicamente por aquí. Lo dejaré como está por ahora.

Y hasta aquí las bajas. Digo yo que habrá que suplirlas con altas para evitar que alguien de un pelotazo en blogshares (lo siento txapulín). Añadiré por tanto tres de mis habituales visitas que no necesitan presentación: don Jorge Gómez Jiménez, “editor de letralia.com”; el señor presidente de Freedonia, Mr. Otis B. Driftwood, y el enfant terrible de la blogosfera hispana (jamás entenderé por qué despierta tantos odios). Que tengan un buen fin de semana, a mí sólo me queda añadir eso tan socorrido de que ‘no están todos los que son pero sí son todos los que están’ (a Luis María Ansón siempre le fue bien decirlo cuando era jurado del concurso de Miss España).