26 de noviembre de 2006

De Bloguerum Natura

Propenso como soy a la traición, sobre todo si de traicionar principios se trata, toca hoy hablar de blogs. Hay razones para ello, no crean, aunque no las declararé aquí todas porque me gusta darme cierto aire de misterio y porque, para qué negarlo, me produce cierto reparo hacerlo.

El caso es que, por todo eso que no digo, me he visto en situación de comparecer, o personarme, o como quiera que se diga en los ambientes importantes, en ciertas jornadas sobre blogs que tendrán lugar en Santiago de Compostela. Acabáramos.

Respetuoso de los vicios nacionales y tapihianos, suelo tender a la improvisación. Me gusta hablar sin preparar nada. De hecho procuraré hacerlo en mi intervención pero no me ha quedado más remedio que enviar una suerte de avance, un pequeño resumen de lo que serán mis palabras y que pudiera usarse como presentación o similar. Así me vi enfrascado en una extrañísima tarea muy del agrado de Borges: preparar un epítome de algo inexistente.

A eso vino a añadirse otra circunstancia, mi desconocimiento del tema o materia sobre el que habrían de versar mis palabras. Inocente de mí, me dio por pensar que la cosa sería más bien de tipo introductorio, que se trataba de presentar este absurdo mundo blogueril a un auditorio poco versado en él pero ansioso por descubrir nuevas cibersensaciones. Estaba en un error, pero así comenzó el primer capítulo de este Via Crucis que me he permitido titular de forma harto sorprendente.

1. Blogs

Puesto a presentar la cosa esta, lo suyo sería hacerlo con una especie de introducción de corte más o menos académico. Ya saben, esa clase de textos insulsos que hablan del origen e historia de las cosas sin poner ningun interés porque sólo buscan cubrir el expediente antes de entrar en harina. Algo así, supongo:

Blog

Acrónimo de Bochornoso Lugar para Ocurrencias y otras Garambainas, es una forma de garantizar que las estupideces no caigan en el olvido como solía ser habitual. Nacidos en 1994 e importados al planeta hispano en 1999, puede considerárselos resonsables de todos los males del universo con excepción de la guerra de Irak, la evolución del precio de la vivienda, el desagradable sabor del Cynar y el segundo principio de la Termodinámica.

Cualquiera con dos dedos de frente sabrá que nada de esto ilustra sobre qué es un blog. Pero es que en realidad no hay forma humana de hacerlo. Es lo que tiene dejar que cualquiera pueda crear uno. La gente hace lo que le viene en gana, se pasa por el escroto (los que lo tengan, claro) las recomendaciones, reglas e incluso órdenes tajantes de los iluminados habituales y así no hay manera de poner orden. Por eso es posible organizar jornadas y jornadas sobre el mismo tema.

Por fortuna hay muchísimos blogs tan inclasificables que hasta cuesta llamarlos blogs. No es que me preocupe gran cosa que lo sean o no. Por regla general el formato me trae al pairo (salvo en el caso de las ediciones de los siglos XVIII y XIX, que me gustan tal como son y con independencia de sus textos). Vamos, que me la refanfinfla. Mi interés siempre se ha centrado en eso que ahora llaman “el contenido” y que siempre se llamó “la materia” hasta que a los filósofos les dio por llamarlo “la cosa en sí”.

Es verdad que en esto de los blogs hay algunos asuntillos situados en la frontera entre fondo y forma. La participación, por ejemplo, es asunto meramente formal que afecta y mucho al fondo. Supongo que los doctores de esta iglesia (que los tiene a patadas) ya se habrán dedicado a analizar con detenimiento y minuciosidad todas estas cuestiones y no me considero quién para visitar su florido jardín. En todo caso, las formas, tan variables ellas, son las responsables de que cada uno vea en los blogs una cosa distinta. Es consecuencia elemental del reducido conjunto de blogs que lee.

Hay blogs, por poner un ejemplo, consagrados al chisme aunque allí lo llaman “opinión”. Cualquier cosa vale para mostrar un descontento y una indignación que la mayor parte de las veces procede de extraños complejos muy arraigados desde la infancia de sus creadores. Sus lectores, imagino, propondrían una “introducción académica” más parecida a esta:

Blog

Acrónimo de Batalla Ligera de Opiniones Gruesas, el blog es el moderno sustituto de las tradicionales oficinas de quejas y reclamaciones. Su utilidad es la misma que la de las que ha venido a reemplazar, ninguna, pero hay que ver lo que relaja.

Otros blogs no hay quien los entienda por mucho que uno se ponga a ello. Entre su infame redacción, su inexistente organización, su escaso criterio, su nulo raciocinio y su absurdo material acaba uno pensando en refugiarse en un hospital psiquiátrico, único lugar donde,al parecer, resulta imposible toparse con sus autores. Dan ganas de vestirse de clérigo inglés del siglo XVII y escribir algo así:

Blog

Acrónimo de Bienaventurados Los Ofuscados Gañanes, el blog es la perversa consecuencia de la ola de individualismo que nos asola y que ha convencido a tantos de que tienen derecho a ser escuchados o leidos mucho antes de tener algo que decir, de saber decirlo, de poder apoyarlo en argumentos y, sobre todo, de saber reconocer sus errores. Pero al menos con esto los tenemos entretenidos en algo inocuo.

Por el contrario, los hay dedicados en exclusiva a dar rienda suelta al ego de su firmante, consagrado a administrar los honores que recibe y sin preguntarse jamás si hay alguna razón para ellos. Si todos fueran así mi presentación habría sido esta otra:

Blog

Acrónimo de Batiburrillo Lelo de Obvias Gracietas, un blog es un instrumento diseñado por prestigiosos psiquiatras como elemento central del desarrollo de terapias para el tratamiento de numerosas enfermedades mentales. Se fundamenta en convencer al paciente de que es el centro del mundo y es natural recibir toda clase de elogios y halagos. La cosa funciona sólo temporalmente. Antes o después es necesario regresar a los tratamientos habituales.

También los hay, a cientos, regentados por seres convencidos de que la crítica y la argumentación son mundos enfrentados. Acumulan insultos (los siembran, los propagan y los reciben) y gozan de gran fuerza de convicción gracias a que sus lectores comparten el mismo principio. Cualquiera de ellos se vería satisfecho con esta presentación:

Blog

Acrónimo de Blasfemias Lapidarias y Ofensas Gratuitas, un blog es el último grito tecnológico en lo tocante a a poner a parir a la gente con total impunidad. Habida cuenta de que le permite a uno dárselas de “democrático” por disponer de un sistema de comentarios (que siempre se pueden moderar) posibilita entrar a degüello y siempre jaleado por la masa contra cualquier inocente al que le de por llevar la contraria.

Los críticos, por su parte (y por afición), suelen apelar a la indiscutible falta de calidad del blog medio (e incluso del adelantado). Habiendo tanto que leer de mucha mayor enjundia no ven mucho sentido al desperdicio del escaso tiempo que nos ha sido concedido en estas majaderías. Yo mismo me levanto a veces un tanto critico y bien podría haber firmado esta otra introducción:

Blog

Acrónimo de Borges Leía Obras Grandes, el blog es un instrumento del diablo diseñado para ocultar lo poco de valor que la humanidad ha logrado comunicar a lo largo de su historia en un infinito mar de mediocridad, lleno de ruido y de furia que nada significa. No parece que le haya ido nada mal la estrategia.

De todas formas los habituales ya sabrán lo que me disgusta el tremendismo. Si a eso se añade la firme convicción de que detrás de todo acto se esconde una debilidad humana y la constancia evidente de que casi todas las debilidades provienen del mismo sitio, no es difícil acabar en una idea elemental. Fue el gran Hernán el que nos iluminó a todos declarando hace tiempo, en el más puro argentino, que sus dos principales funciones eran “mostrar textos y coger”. Pues eso.

Blog

Acrónimo de Busco Ligar con Obervaciones Galantes, es una herramienta desesperada para quien lo ha intentado todo para darse importancia sin éxito alguno en su único objetivo que, por otra parte, no hace falta nombrar. La vanidad ofusca la mente de forma mucho más efectiva que las sustancias psicotrópicas, los master en Administración de Empresas o la caza de mariposas (que le pregunten a Nabokov). Por eso no funciona.

Y así, pariendo estupideces una detrás de otra han ido pasando los días. Todo un suplicio. Pero hay algo más. Tal vez más irrelevante y, sin embargo, notoriamente más dificultoso: me he visto en la necesidad de bosquejar una breve presentación de mi persona (o de mi personaje). Esto me permite abrir aquí una segunda sección que titulo recurriendo a una horrible palabra que, de atender las recomendaciones del genial Jaume Perich, debiera sustituir por “responsable”:

2. El autor

Quien no se haya visto en la necesidad de encerrarse, digo retratarse, en cuatro o cinco líneas no sabe en la que se mete. Más de una vez les he dicho que la parte de más difícil redacción de un libro es la solapa. Además, es la más comprometida ya que tendrá muchísimos más lectores que el resto de la obra. Lectores a los que ésta les bastará para opinar con toda autoridad sobre el conjunto. La prudencia, ese valor tan en desuso y tan del gusto de Baltasar Gracián, me ha llevado a enviar algo tan soso y carente de interés como esto (convenientemente censurado):

Eduardo Allende

Analista con gran experiencia en (...) aterrizó en el mundo de los blogs allá por 2004 como suele ser habitual, por casualidad. Su bitácora principal, Salidas de Emergencia, es lo que su propio título indica, una vía de escape en la que no cabe encontrar sesudas discusiones sobre blogs o la blogosfera, discusiones que, por otra parte, le resultan a su autor de lo más aburridas. A pesar de todo ello, su condición de profesional de la investigación socioeconómica le ha llevado a intervenir, mediar y/o terciar en más de un debate relacionado con la propiedad intelectual y el perfil del blogger hispano.

Pero claro, intentos ha habido muchos más. Varios cientos por cada una de mis caras, que son unas cuantas. Pensé, por ejemplo, en sucumbir a la más humana de las tentaciones, la mentira descarada, que siempre resulta liberadora.

Eduardo Allende

Padre ilegítimo de varios concursantes de Operación Triunfo e inventor del cronoscopio pendular de emisión de campo, instrumento que permite conocer con inusitada precisión la velocidad del crecimiento del vello púbico. Sus múltiples personalidades le han permitido brillar en los más diversos ámbitos artísticos, científicos, culturales y hasta deportivos (de hecho ostenta, con nombre falso, varias plusmarcas mundiales). En 2004 abandonó todas sus actividades para dedicarse en exclusiva a sus dos mayores aficiones, ser líder de opinión y disecar basiliscos.

Bien es verdad que fue idea que pronto dejé de lado al comprobar lo difícil que es hacer sombra a las biografías de los personajes tapihianos. Otra posibilidad que suele facilitar mucho las cosas es inspirarse en, cuando no copiar, lo que otros han hecho cuando se han visto en la misma situación. Aquí, claro está, la clave reside en la elección del modelo. Puede uno, es un suponer, tomar ejemplo de los llamados “grandes” en este micromundo y tal vez en otros.

Eduardo Allende

Economista y consultor, ex–profesor universitario, licenciado en Ciencias Económicas por la Universidad Autónoma de Madrid. Es autor de numerosos estudios sobre análisis económico y estadístico publicados por diversas instituciones y escribe muy pasivamente en su blog. Sus intereses de investigación son prácticamente inexistentes más allá de saber quién mató a Roger Ackroyd y sus consecuencias para las empresas en general.

Cabe, no obstante, buscar la compañía de las musas en otros lugares. Más de una vez he declarado que considero muy logrado el retrato que Pablo, o Kundabuffer, o Bardamu, o como ustedes quieran, hizo de sí mismo. De usar este patrón el resultado bien pudiera haber sido este:

Eduardo Allende

Desde pequeño se interesó por el Correcaminos, como el Coyote, pero pronto dio por imposible atraparlo. Con el tiempo daría por imposibles muchas otras cosas. Podría decirse que se trataba de un niño sano, tranquilo y normal, pero sería faltar a la verdad. Tras fracasar como submarinista, torero y jugador de golf, Eduardo emprendió una exitosa carrera de obstáculos. Fue así como logró ser distinguido con el título de Encantador de Serpientes de Segunda Clase lo que le reportó no pocos beneficios entre los que destaca un llavero con el logotipo de Mercedes y una foto firmada por Fidel Uriarte de cuando jugaba en el Athletic de Bilbao. En la actualidad Eduardo sobrevive gracias al empeño de diversas entidades financieras que le han prohibido fallecer hasta no haber pagado todas sus deudas. Por eso se considera inmortal.

Otra idea que me vino a la cabeza fue la de tirar de currículum vitae a la americana, es decir, lleno de información espuria más adecuada para una entrevista en el Cosmopolitan que para algo medianamente serio. Me refiero a algo así:

Eduardo Allende

Guitarrista compulsivo y navegante ma non troppo, ha dejado pasar los años sin que sus obsesiones lo consuman, cosa que lamenta de veras. Padre de dos churumbeles que muestran mejores cualidades que su weblog, procura que sus desequilibrios afecten lo menos posible a la salud mental de la sufrida señora Rus, que le padece desde hace unos cuantos años. Es el segundo mejor jugador de mus del mundo, sólo superado por la persona con la que esté hablando en cada momento. Presidente y fundador de la Asociación Española de Amigos de la Alpargata y en Contra de los Pantalones Cortos.

Creo evidente que cualquiera de estas opciones habría sido un error garrafal ya que el blogger que esto escribe poco tiene que ver con ese extraño economista, líder amateur de opinión, guitarrista y navegante en alpargatas. Llegado a este punto, pensé que tal vez debiera ser mi blog el que me presentara. Describir brevemente estas ‘Salidas’ podría bastar para introducir a su responsable o autor. Cualquiera que las conozca sabrá que no es tarea fácil hacerlo, a pesar de lo cual me dio por intentarlo con desastroso resultado como pueden comprobar:

Salidas de Emergencia

Dice el diccionario que ‘salida’ es sinónimo de ocurrencia. Aunando esta idea con la alarma que cierto personaje de Thomas Bernhardt sentía ante la posibilidad de que toda ocurrencia se convirtiera en idea, Eduardo Allende creyó que se veria aliviado de sus pesadillas y tormentos al transmitirlas y transmitirlos a terceros (y a terceras) a través de internet. No hace falta decir que se equivocó de cabo a rabo.

Semejante desastre me demostró algo más que sabido, que la cruda verdad siempre es otra. Algo como esto:

Salidas de Emergencia

Conjunto inconexo, en lo formal y en lo material, de letras juntadas con poco criterio por Eduardo Allende en lo que sólo es una innecesaria demostración de los desequilibrios que le atenazan, incordian o animan. Nadie, ni siquiera el autor, se explica por qué insiste en su ejercicio. En todo caso, hay tantos blogs que uno más poco daño puede hacer.

Cruda verdad que, por otra parte, excluye lo mejor: la parroquia. Esa diversa y dispersa galería de personas y personajes que suelen desfilar por aquí y han conseguido volver agradables las horas que paso ante la pantalla. A día de hoy, lo tengo claro, veo mis Salidas más como un punto de encuentro que como depósito o almacén de ideas. Claro que esto es sólo una ocurrencia sentimental, no una idea. La idea es otra y de momento no la pienso revelar.

Ya les contaré cómo me fue en las jornadas ( o no).