8 de febrero de 2007

Extractos de una entrevista a Teddy Mars (I)

Consciente del interés que despierta, poco a poco, paso a paso iré reproduciendo aquí algunos extractos de la reciente entrevista que el crítico tapihiano John Robertson ha realizado a Teddy Mars con motivo de su reciente vuelta a los estudios de grabación (si asi puede llamarse el viejo magnetofón que utiliza en su cabaña).

JR: Dos años de silencio sin publicar nada ha dejado a tus incondicionales con grandes expectativas. Se ha especulado con toda clase de explicaciones para esta ausencia, desde una enfermedad degenerativa que te impedía mover las manos, pasando por tu integración en una secta ludópata, hasta un extraño viaje interplanetario tras ser abducido por seres de Raticulín… Supongo que nada hay de cierto en ello ¿no?

TM: ¡Pero si no he dejado de tocar! He seguido apareciendo cada semana en Le Neu Perroquet Bléu. Tan sólo he dejado de publicar discos. La verdad no sé si puedo llamar crisis a los sucedido en los últimos dos años. Me he dedicado a escuchar buena música, a escuchar todo aquello que siempre me ha acompañado y que si uno se despista acaba olvidado en los armarios. Tal vez gracias a ello he recuperado las fuerzas para grabar.

JR: ¿Se trata entonces de una vuelta a las raíces, de un homenaje a tus influencias?

TM: No exactamente. Las raices, lo reconozco, me quedan bien lejos, y me cuesta llamar “influencias” a tantos grandísimos guitarristas a los que nunca he llegado ni a la suela del zapato. Los grandes genios de la música son los responsables de toda la mala música del mundo por despertar en los mediocres como yo la esperanza de hacer algo decente.

JR: Jamás se me había ocurrido verlo así.

TM: Pero así es la cosa. Jimi descubrió todo un universo apasionante que estaba oculto en la Fender Stratocaster sin que nadie lo hubiera visto jamás, pero también animó a cientos o miles a coger una guitarra y producir ruidos mediocres.

JR: ¿Es Jimi una de tus, y perdón por la palabra, “influencias”?

TM: Lo es de todo el mundo. No se puede tocar después de Jimi y pretender que no ha existido... Lo cambió todo. Muchos no alcanzan a ver más allá de lo puramente visual,… es cierto que su imagen era espectacular, sugerente... Parecía un capitán pirata en el puente de mando de su nave. Recuerdo que cierto fotógrafo declaró una vez que era imposible hacerle una foto mala... Pero trajo además una revolución técnica cuya influencia es todavía evidente. Hay muchos chavales hoy en dia que nunca han escuchado a Jimi pero que no harían lo que hacen de no haber sido por él.