28 de febrero de 2007

Los Cien Mil

No sé si es cosa de los propios ejércitos o de los que les ponen nombre, pero el caso es que muestran predilección por los números redondos. Si diez mil fueron los que acompañaron a Ciro el Jóven (en realidad llegaron a ser casi doce mil, de acuerdo con el recuento de la revista de Celenas), nada menos que cien mil fueron los efectivos del ejército francés que intervino en España a solicitud del séptimo de los Fernandos para acabar con la chusma liberal que se había empeñado en restaurar la Pepa.

Claro que los famosos cien mil hijos de San Luis ni eran hijos ni eran de San Luis. Su jefe, Luis XIX de Francia, no fue un santo, es decir, no fue San Luis, cargo ya otrogado diez luises atrás. A pesar de lo que los más desinformados creen, Luis IX sólo tuvo once hijos, cosa desde luego muy meritoria sobre todo si se tiene en cuenta que andaba todo el tiempo muy ocupado en otros menesteres menos reproductores. Bonifacio VIII lo canonizó por vaya usted a saber qué razones, pero su descendencia, y en particular su número, seguro que no tuvo nada que ver. El otro, Luis XIX, no llegó a tener ni uno.

Así que ya ven, a los de Ciro los llamaron los diez mil aunque superaban ese número y a los del duque de Angulema los llamaron los cien mil cuando no creo que llegaran a tanto. La solución de este misterio, pronto.