4 de febrero de 2007

Éxitos

Doña Ceci me insiste en que las comparaciones con una web porno no son sensata medida de calidad, aunque más bien el editor de Penguin se refería al éxito. Claro que tampoco el éxito debiera medirse en número de visitas (nos va como nos va porque hay quien se empeña en hacerlo).

Si yo no alcanzaba a valorar el “éxito” de la wikinovela de Penguin es porque ante la ingente y abrumadora cantidad de páginas web pornográficas que hay por ahí , tal vez más que habitantes en el planeta, su media de visitas debe ser bien exigüa. Cosa que no niega que la cosa lúbrica simpre proporcione más público que la cosa literaria. Hasta ahí podíamos llegar.

Al hilo de todo esto he recordado aquella deliciosa película de Alan Alda (aunque no tan deliciosa como su ópera prima, Las cuatro estaciones) titulada Sweet Liberty, en la que un director de cine hollywoodiense explicaba su receta para hacer una película rentable:

  • Destruir la propiedad

  • Atacar a la autoridad

  • Desnudar a la gente

No sé si era esto lo que los pioneros de Monty Python tenían en mente en muchos de sus sketches, como cuando en The Meaning of Life avisaban de la aparición de imágenes de penes para lograr algo de escándalo. En todo caso me ha parecido que recordarles una de sus más famosas canciones era una buena manera de arruinarles una mañana de domingo. Disfruten de la letra y búsquenla por la red (en vídeo)

The Penis Song

Isn't it awfully nice to have a penis?
Isn't it frightfully good to have a dong?
It's swell to have a stiffy.
It's divine to own a dick,
From the tiniest little tadger
To the world's biggest prick.
So, three cheers for your Willy or John Thomas.
Hooray for your one-eyed trouser snake,
Your piece of pork, your wife's best friend,
Your Percy, or your cock.
You can wrap it up in ribbons.
You can slip it in your sock,
But don't take it out in public,
Or they will stick you in the dock,
And you won't come back.