3 de febrero de 2007

Ya veremos

Ya veremos, pero soy pesimista respecto al proyecto de Penguin Books. Es posible que sus guías técnica y ética consigan evitar que toda la experiencia derive en un caos inmanejable, pero hay algo que no creo posible impedir: una novela no es una suma de partes, precisa de una estructura, de una lógica interna. En definitiva, precisa de algo que una cabeza proporciona mejor que miles de ellas.

Confieso en todo caso que no he conseguido leer las guías o el blog de seguimiento. Supongo que el servidor estará saturado. No en vano su supervisor ha declarado que tiene más visitas que “la media de una web porno”, cosa que no alcanzo a valorar en su justa medida.

La novela, a la vista de sus actuales seis primeros capítulos, no parece prometer mucho.