9 de julio de 2007

Aires del Sur

I. Rectos y sólidos principios

El 15 de septiembre de 1963 un par de miembros del Ku Klux Klan volaron la iglesia baptista de la calle 16 en Birmingham, Alabama. Cuatro niñas de entre 11 y 14 años resultaron muertas y muchas más heridas. No era la primera bomba que el lugar conocía, de hecho los foráneos lo llamaban Bombingham, pero sí la más brutal. El compositor Adolphus Hailstork llegó a calificar el suceso de “Guernica americano” en una olvidada pieza que en su día, allá por 1983, fue premiada en un concurso. Las reacciones al suceso fueron variopintas. Parte de la población negra participó en diversas revueltas con la obvia consecuencia de aumentar el número de muertos. Uno de ellos estaba lanzando piedras a los coches cuando fue abatido por la policía. Por alguna razón que no alcanzo a comprender todas las versiones que he conocido de este último acontecimiento insisten en aclarar que lanzaba piedras a automóviles con personas dentro.

El comisionado de policía, que llevaba el apropiado nombre de Bull Connor, llegó a sugerir que la masacre había sido organizada por activistas negros con intención de provocar una “respuesta emocional”. No era hombre de andarse con chiquitas y su historial segregacionista no desmerecía del de muchos de sus conciudadanos. En 1948, por poner un ejemplo, arrestó a un senador por Idaho que pretendía hablar ante un congreso de negros, algo, al parecer, ilegal en Birmingham, Alabama.

Hombre de rectos y sólidos principios a veces, en 1951 fue arrestado y condenado al ser encontrado en una habitación de hotel en compañía de su secretaria. Decidió abandonar el cargo pero regresó con mano dura en 1956. El New York Times le acusó de promover el odio racial, lo que fue causa de una demanda por un millón y medio de dólares que Bull Connor perdió.

También intentó por dos veces ser gobernador de Alabama por el partido demócrata. Nunca lo consiguió. Tampoco logró ser alcalde en 1963, pero mientras andaba ocupado en bloquear el resultado de las elecciones que había perdido tuvo tiempo de encarcelar a Martin Luther King para que pudiera escribir en paz su célebre Carta desde la cárcel de Birmingham. Por aquel entonces era gobernador de Alabama George Wallace, otro buen ejemplo de hombre de rectos y sólidos principios a veces.

En 1958 George Corley Wallace Jr. Se presentó a las elecciones primarias para ser candidato a gobernador de Alabama. Cometió el error de oponerse al Ku Klux Klan al que apoyaba su oponente John Patterson. Algo después su ayudante de campaña, Seymore Tramelle, recordaría cómo Wallace interpretó aquella derrota:

George Wallace came back to the district after the defeat, back to our county, and he asked me if I would come over to his office and talk with him. So I did. And he said, “Seymore, you know why I lost that governor’s race?” I said, “I’m not sure, uh, Judge. What do you think?” He said, “Seymore, I was outniggered by John Patterson. And I’ll tell you here and now, I will never be outniggered again.”

Se lo propuso bien en serio. Sus nuevas ideas segregacionistas le llevaron a alcanzar el puesto de gobernador en 1962. En su toma de posesión pronunció un encendido discurso del que han perdurado las siguientes palabras: “…segregación ahora, segregación mañana, segregación para siempre”.

Su oposición a las medidas antisegregacionistas le hicieron muy popular durante aquel primer mandato, pero por aquel entonces la constitución del estado de Alabama prohibía expresamente a los gobernadores ejercer dos mandatos consecutivos. Los intentos de Wallace por derogar la norma acabaron dando sus frutos, pero no llegaron a tiempo para la campaña de 1966. Por ello ideó una estratagema que ya hemos visto en otras ocasiones: convertir a su mujer en candidata a gobernadora.

Lurleen Wallace logró la nominación por el partido demócrata y ganó las elecciones en noviembre de 1966. Tomó posesión del cargo en enero de 1967 sin que el público supiera que padecía cáncer. Hasta 1965, al parecer, no lo sabía ni ella, pues el doctor que en 1961 había biopsiado una muestra tomada durante la cesárea de su último hijo se había limitado a informar al marido de la circunstancia. Wallace, supongo que ocupado en su primera campaña electoral para gobernador, no se molestó en compartir la información con su esposa.


George y Lurleen Wallace en campaña

En 1964, a George Wallace le había dado por intentar volar más alto y andaba enfrascado en una campaña para ser el candidato demócrata a la presidencia de los Estados Unidos. Para sorpresa de muchos ganó las primarias en tres estados, Wisconsin, Maryland e Indiana. No pasó de ahí. Poco después, en 1965, Lurleen acudió a un ginecólogo al padecer ciertos sangrados anormales. Éste fue quien le confirmó el diagnóstico que su marido ya conocía y cuyo silencio la había impedido iniciar un tratamiento a tiempo. Consciente de sus obligaciones como esposa, entendió que no era cuestión de chafarle los planes de su marido de ser gobernador consorte, así que silenció su mal durante la campaña y sólo cuando, ya elegida, su salud comenzó a deteriorarse comenzaron las sospechas públicas.

Lurleen falleció el 7 de mayo de 1968. Se habia sometido a radioterapia en varias ocasiones. Le habían extirpado el útero, parte del colon y un tumor en la pelvis, pero su cáncer insistía en reaparecer. Había padecido aún más cirugía para eliminar un absceso abdominal y disolver un coágulo en su pulmón izquierdo. Un mes antes de su muerte el cáncer se hallaba localizado en su hígado y pulmones mientras su marido insistía en declarar a los medios que ella “había ganado la batalla contra el cáncer”. Albert Preston Brewer la sucedió en el cargo hasta el final del mandato en 1971. Las siguientes elecciones las volvería a ganar George Wallace, gobernador durante el periodo de 1971 a 1979. Todavía volvería a lograr un tercer mandato durante los años 1983 a 1987 y es que allá por el sur siempre se ha valorado a los hombres de rectos y sólidos principios a veces. Si alguna canción cantara el verso “In Birmingham they love the governor”, no querría decir otra cosa.

II. El joven Neil y el orgullo sureño

Pero no en todas partes se compartía tal amor por las tradiciones, la doble moral, la hipocresía y el racismo. Tan asfixiante atmósfera era incomprendida y hasta combatida desde otros lugares, algunos tan distantes como Toronto, donde, mientras otros volaban iglesias en Birmingham, un joven muchacho se dedicaba a actuar en clubs de rock y folk con su guitarra hasta que decidió emigrar a Los Ángeles. Corría entonces el año 1966 y Lurleen Wallace andaba preparando su campaña y combatiendo secretamente el cáncer.

Cuenta la leyenda que conoció a los que serían los miembros de su futura banda en un atasco. Sea o no verdad, su primer disco se abría con una pieza que fue un gran éxito aunque hoy sólo se la recuerde por haber sido banda sonora de un anuncio. Aquel grupo se llamaba Buffalo Springfield y sólo duró hasta 1968.

El jóven canadiense inició entonces su carrera artistica en solitario. Desde entonces hasta hoy se ha caracterizado por el inconformismo y la independencia. Se llamaba Neil Young y, a la hora de editar su tercer disco le dio por abordar el asunto de los aires del sur, que a cualquier foráneo le parecían irrespirables. Escribió una canción titulada Southern Man que decía así:

Southern Man

Southern man
better keep your head
Don't forget
what your good book said
Southern change
gonna come at last
Now your crosses
are burning fast
Southern man

I saw cotton
and I saw black
Tall white mansions
and little shacks.
Southern man
when will you
pay them back?
I heard screamin'
and bullwhips cracking
How long? How long?

Southern man
better keep your head
Don't forget
what your good book said
Southern change
gonna come at last
Now your crosses
are burning fast
Southern man

Lily Belle,
your hair is golden brown
I've seen your black man
comin' round
Swear by God
I'm gonna cut him down!
I heard screamin'
and bullwhips cracking
How long? How long?
(Neil Young, 1970)


Neil Young

No contento con eso, en su siguiente disco precisaría aun más el lugar donde vivia este hombre sureño.

Alabama

Oh Alabama
The devil fools
with the best laid plan.
Swing low Alabama
You got spare change
You got to feel strange
And now the moment
is all that it meant.

Alabama, you got
the weight on your shoulders
That's breaking your back.
Your Cadillac
has got a wheel in the ditch
And a wheel on the track

Oh Alabama
Banjos playing
through the broken glass
Windows down in Alabama.
See the old folks
tied in white ropes
Hear the banjo.
Don't it take you down home?

Alabama, you got
the weight on your shoulders
That's breaking your back.
Your Cadillac
has got a wheel in the ditch
And a wheel on the track

Oh Alabama.
Can I see you
and shake your hand.
Make friends down in Alabama.
I'm from a new land
I come to you
and see all this ruin
What are you doing Alabama?
You got the rest of the union
to help you along
What's going wrong?
(Neil Young, 1972)

No es difícil imaginar cómo sentaron las palabras de Mr. Neil Youg en ciertos ambientes sureños. Una banda, sureña, por supuesto, compuso, en contestación, cierta canción que dice textualmente en una de sus estrofas:

Well, I heard Mister Young sing about her
Well, I heard ole Neil put her down.
Well, I hope Neil Young will remember
a southern man don't need him around anyhow.

Sus autores fueron Ed King, Gary Rossington y Ronnie Van Zant. Cuando aún andaban en la escuela secundaria algunos de ellos padecieron a un estricto entrenador deportivo llamado Leonard Skinner que llegó a decirles que nunca llegarían a nada. Tuvieron ocasión de recordarlo a la hora de bautizar su banda, que se llamó Lynyrd Skynyrd.


Lynyrd Skynyrd o las buenas maneras y elegancia del sur

Pero aquella canción decía más cosas. Decía, por ejemplo, lo siguiente:

In Birmingham they love the governor
Now we all did what we could do
Now Watergate does not bother me
Does your conscience bother you?
Tell the truth

No todo el mundo entendió que a aquellos muchachos les trajera al pairo el escándalo Watergate aunque, era de dominio público, casi todos sospechaban que en la capital del estado de Alabama Mr. George Wallace era muy apreciado por sus rectos y sólidos principios a veces.

Me tomaré la libertad de rescatar algunos versos más de aquella canción que, como ya sabrán, se titulaba Sweet Home Alabama:

Now Muscle Shoals has got the Swampers
And they've been known to pick a song or two
Lord they get me off so much
They pick me up when I'm feeling blue
Now how about you?

Swamp, en ingles quiere decir pantano, algo de lo más corriente en los estados del sur. Los Swampers, sin embargo, poco tendrían que ver con pantanos y sí con otra cosa que será objeto del siguiente apartado.

III. The Swampers

En Colbert County, Alabama, existe una pequeña población (11.924 habitantes según el censo del año 2000) llamada Muscle Shoals que a pesar de su tamaño ha sido testigo de muchas cosas importantes. Para traerlas aquí será necesario, no obstante, alejarse momentáneamente del escenario. Tampoco mucho, un poquito más al sur, sólo hasta Marion County, también en Alabama y más concretamente hasta Hamilton, donde un joven muchacho llamado Rick Hall, durante su tiempo libre, toca el violín y conduce un programa de radio dedicado a la música country.

Rick Hall se dedicaba al country porque en aquellos tiempos las cosas en el sur estaban muy claras. Los blancos oían country y los negros Rythm and Blues. Eso era parte de los rectos y sólidos principios establecidos En Memphis, sin embargo, un individuo que tiempo atrás había sido DJ precisamente en una emisora de Muscle Shoals, andaba empeñado en encontrar un cantante blanco que interpretara la música de los negros. Lo encontró, se llamaba Elvis Aaron Presley, pero la historia que me trae aquí transcurre en Alabama y no en Tennesee.

Rick Hall, que era blanco, se dedicó al country. Empezó a enviar canciones a Nashville y no se puede decir que le fuera del todo mal. Consiguió colocar unas cuantas entre artistas de cierto renombre, Pero Hall era un muchacho tan avispado como el mismisimo Sam Phillips y supo darse cuenta de la creciente influencia del Rythm and Blues. Comenzó por tanto a investigar la música negra y aquello marcaría su vida.

Pronto se dio cuenta de que en Nashville no iba a encontrar verdaderas oportunidades de salir adelante, así que resolvió regresar a Alabama. Con un par de socios, Tom Stafford y Billy Sherrill fundó una compañía en Florence. No se rompieron mucho la cabeza, se llamaba Florence Alabama Music Enterprises. La sociedad duró tan sólo dos años, tras los que Rick se quedó sólo con la compañía y la trasladó a Muscle Shoals, donde acortó su nombre hasta sus iniciales FAME.

Rick Hall no andaba sobrado de recursos a su llegada a Muscle Shoals en 1959, por lo que tuvo que establecer su empresa en un viejo almacén de tabaco. Aquel fue el primer estudio profesional de grabación de Alabama y allí, en 1960, Arthur Alexander grabó lo que se convertiría en su primer éxito, You Better Move On, que luego versionarían The Rolling Stones. En la sesión le acompañaron algunos miembros de una banda local llamada Dan Penn & the Pallbearers.

You Better Move On fue lo que algunos llaman un “bombazo”. Se vendieron más de 800.000 copias. Como es lógico, produjo sustanciosos beneficios que permitieron a Rick abordar la construcción de unos verdaderos estudios en el 603 Este de la Avenida Avalon, los hoy renombrados FAME Studios de Muscle Shoals.


Los FAME Studios en sus buenos tiempos

Jimmy Hughes fue el encargado de estrenarlos grabando un clásico del Rythm and Blues, Steal Away con una banda que estaba formada por David Briggs, Norbert Putnam, Earl Montgomery, Terry Thompson y Jerry Carrigan (que luego sería durante muchos años el batería de Elvis Presley). Esta puede considerarse la primera formación de la Muscle Shoals Rythm Section, la banda de apoyo a disposición de los músicos que grababan en los FAME Studios.

Nada es perdurable y mucho menos las formaciones musicales. Los miembros de aquella sección rítmica decidieron con el tiempo emigrar a las grandes capitales musicales de la época, Memphis y Nashville, lo que obligó a convertir en músicos de sesión a dos empleados de la casa que tenían una banda llamada The Del Rays: Jimmy Johnson y Roger Hawkins.

Por aquel entonces un teclista de Birmingham, Alabama, llamado Barry Beckett, andaba grabando en Florida para Papa Don Schroeder. Cuando éste fue reclamado para colaborar en una grabación de James y Bobby Purify se llevó a Barry consigo a los estudios FAME. Y allí tuvo que dejarlo porque se quedó como parte de la nueva Muscle Shoals Rythm Section. David Hood llegó a los estudios FAME para tocar el trombón en una grabación de Etta James y se quedó como bajista

Esta formación,en la que también se contaba un viejo conocido de Rick Hall, Junior Lowe, fue la que convirtió a la Muscle Shoals Rythm Section en una banda legendaria. Los han oído miles de veces, en miles de canciones. Suya es la música de muchos de los éxitos de Aretha Franklin, de Wilson Picket, de cientos de artistas de primera fila. Grabaron infinidad de piezas fundamentales. La lista es abrumadora y no me molestaré en intentar resumirla aunque sí, más por que se hagan una idea que otra cosa, citaré un par de ellas: When a Man Loves a Woman de Percy Sledge y Respect, de Aretha Franklin.

Fue, al parecer, Leon Russel quien bautizó aquella formación como The Swampers no tanto por los pantanos sureños como porque swamper también tiene una segunda acepción: asistente, ayudante. Aquellos músicos asistían, ayudaban a cualquiera que llegara a grabar allí, a lograr verdaderos éxitos. En 1969, con el apoyo de Atlantic Records, The Swampers se trasladaron a Sheffield, Alabama, donde fundaron los Muscle Shoals Sound Studios hasta donde llegaron gentes como los Rolling Stones, deseosos de contar con el sonido Muscle Shoals. Los FAME Studios siguen funcionando en la actualidad igual que su primer día (aunque ampliados). Los Muscle Shoals Sound Studios fueron adquiridos en 1985 por la compañía Malaco Music Group. No sé si siguen existiendo porque llegó a mis oídos que en 2003 los habían puesto a la venta.

La historia de Muscle Shoals está llena de leyendas de las buenas, esto es, de las que son ciertas. Una de ellas cuenta que cuando Paul Simon oyó a los Staple Singers cantando “I’ll Take You There” exigió a su compañía discográfica que organizara una sesión de grabación con los músicos responsables de aquel sonido. Descubrió con sorpresa que su idea le obligaba a trasladarse a un minúsculo pueblo del sur, cosa que, por supuesto, hizo. Al llegar fue recibido por los propios músicos del estudio, que eran todos blancos. Incapaz de asumir que la música que le había llevado hasta allí había sido interpretada por músicos blancos, Paul Simon creyó encontrarse ante un grupo de oficinistas del estudio y reclamó la presencia inmediata de la banda.

Otra de las leyendas ciertas de este pequeño lugar me permitirá arrancar la última sección de esta entrada.

IV. Duane

En 1968 un joven guitarrista con ganas y ambición acampó en el aparcamiento de los estudios FAME en Muscle Shoals en espera de una oportunidad. Por aquel entonces andaba grabando allí nada menos que Wilson Pickett, que hizo buenas migas con el muchacho y con el que accedió a grabar una versión del Hey Jude de los Beatles. El resultado soprendió tanto a los ejecutivos de Atlantic Records, la compañía de Pickett, que solicitaron saber quién era el guitarrista que había participado en aquella sesión. Por única respuesta obtuvieron una escueta nota manuscrita que decía: un hippie que está viviendo en el aparcamiento. Ese hippie se llamaba Duane Allman y acababa de conseguir un contrato para lo que sería la grabación del primer disco de la Allman Brothers Band.


The Allman Brothers Band en los pantanos sureños

El Rock and Roll Hall of Fame ha calificado esta banda como los “principales arquitectos del rock sureño”, el género en el que encuadraría Lynyrd Skynyrd sus reproches a Mr. Neil Young. Lo cierto es que tras haber editado un par de discos (The Allman Brothers Band e Idlewild South) Duane empezaba a convertirse en leyenda. Tanto, que alguien insistió en presentárselo a Eric Clapton, que por aquel entonces andaba grabando lo que sería el primer (y único si descontamos cierto directo) disco de Derek and The Dominos, el legendario Layla and Other Assorted Love Songs. El entendimiento entre los dos fue inmediato y total. No son pocos los que atribuyen todo el mérito de aquel trabajo a Duane Allman, aunque ya son ganas de organizar competiciones donde no hacen falta.

Los días 12 y 13 de marzo de 1971 la Allman Brothers Band se presentó en el Filmore East de Nueva York dejando grabado uno de los mejores discos en directo de los que existe noticia. Lleva el original título de At Filmore East. El 29 de octubre de ese mismo año, habiendo comenzado los trabajos de grabación de su próximo trabajo, Duane Allman moría en un accidente de motocicleta en Macon, Georgia tras estrellarse contra un camión.

Poco después se editaría el último disco que contaba con Duane Allman, Eat a Peach, un doble elepé que incluía sus últimas sesiones de estudio, algunos cortes de los conciertos en el Filmore East y algunos temas grabados por el resto de la banda tras su fallecimiento. Se ha llegado a decir que el título del disco hace referencia al hecho de que el camión contra el que se estrelló Duane era, efectivamente, un camión de melocotones, lo que convertiría la portada en uno de los más preclaros ejemplos de mal gusto que la historia ha conocido. No es cierto. Duane se estrelló contra un transporte maderero. Al parecer, el título proviene de cierta declaración de Duane Allman durante una entrevista. “There ain't no revolution, it's evolution, but every time I'm in Georgia I eat a peach for peace; the two-legged Georgia variety”, había dicho. La cosa se queda, como puede verse, en una demostración del peculiar humor sureño. La Allman Brothers Band ha continuado trabajando, con algunas interrupciones, hasta la actualidad (a pesar de perder a otro de sus miembros, Berry Oakley, en un accidente similar a tres manzanas de donde tuvo lugar el de Duane).


Eat a Peach

Duane, como buen sureño, sí fue un hombre de rectos y sólidos principios siempre. Sus grandes logros no hace falta reseñarlos, basta con limitarse a escucharlo. Entre sus logros menores debe mencionarse el haber convertido en mundialmente famoso un antitusivo y antihistamínico llamado Coricidina cuyo envase utilizaba para tocar slide. Se trata del unico medicamento conocido cuyos envases se venden vacíos y son muy apreciados por los guitarristas que saben valorar los verdaderos y saludables aires del sur, que los hay.


Duane Allman con su bote de Coricidina

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